<<Come poco y cena menos, que la salud de todo el cuerpo se fragua en la oficina del estómago>>.
Miguel de Cervantes Saavedra
Es algo aprobado y consensuado por el "dogma" de la ciencia –y además tiene, en este caso, bastante de lógica– que el comer envejece, que el proceso digestivo oxida y acentúa el deterioro. Y, sin embargo, la otra lógica –la que es víctima del apetito– se apoya en la creencia errónea de lo contrario. Y no es un hecho –el del deterioro– que sólo influya en la esperanza de vida, sino también, y siendo esto mucho más importante que lo anterior, en la calidad de vida.
Y es que me parece evidente que no se puede vivir plenamente despreciando al cuerpo, entre otras cosas porque de éste depende en gran parte el estado mental. Despreciar la interrelación entre ambos se me antoja bastante temerario. De lo que se come se cría, que dicen por ahí.
Para mayor aclaración, incluyo a continuación fragmentos de un artículo que he encontrado:
<<En nuestra sociedad contemporánea es común encontrar personas que opinan que comer mucho es equivalente a buena salud y larga vida.
Sin embargo, si miramos los consejos que se han ofrecido a través de los siglos para alcanzar una vida larga y saludable encontramos que uno de los factores que más se menciona es el de una dieta frugal.
Cuando a principios de este siglo el médico inglés G.M. Humphrey revisó los hábitos de 52 personas que habían alcanzado los cien años de edad encontró, entre otras cosas, que éstos comían poco o moderadamente y consumían muy poca carne.
De hecho, durante siglos se ha hablado de las virtudes del comer poco para una larga vida. No en balde decía Miguel de Cervantes "come poco y cena menos, que la salud de todo el cuerpo se fragua en la oficina del estómago".
En el siglo XV un noble de Venecia llamado Luiggi Cornaro comenzó, a los 37 años de edad y tras haber pasado una juventud dedicada a las fiestas y la bebida, a cambiar su estilo de vida por uno que le permitiera vivir 100 años y mantenerse saludable. Como resultado Cornaro vivió hasta los 103 años de edad manteniéndose activo y con su mente clara hasta el final.
El método que empleó para lograr esto consistió en abstenerse de bebidas alcohólicas y comer muy poco.
De hecho a partir de los 37 años de edad la dieta de Cornaro puede clasificarse como una especie de semi-ayuno.
Siglos después la receta de Cornaro y Cervantes ha sido validada por los científicos[...]
[...]En la India existe una tradición según la cual se puede lograr una larga vida practicando un día de ayuno a la semana. Durante ese día los únicos alimentos que se ingieren son jugos de frutas, agua tibia con miel o leche baja en grasas. Con esto se busca que el sistema digestivo descanse, recupere su balance y se deshaga de las impurezas y toxinas acumuladas.
Es importante señalar que no sólo en la India sino que en muchas tradiciones religiosas y espirituales existen personas que han seguido estos principios y han vivido hasta edades muy avanzadas.
Según Deepak Chopra, conocido escritor y experto en temas de salud y longevidad que combina la medicina convencional con las antiguas tradiciones orientales, la clave para el éxito en cualquier dieta o ayuno que practiquemos está en desarrollar un estilo de vida en el cual el ayuno no se vea como un castigo ni como una disciplina sino como un refugio o descanso de la actividad cotidiana.
Cuando ayunamos, el tiempo que ordinariamente dedicamos a comer lo dedicamos a permanecer quietos con nosotros mismos.
De esta manera el cuerpo participa de un sentimiento de paz y armonía>>.
Podéis leer el artículo completo aquí.